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Informe 2004
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Senegal

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Información general

En agosto, el presidente Abdoulaye Wade intentó infructuosamente incorporar al gobierno los partidos de la oposición, por lo que mantuvo a la mayoría de los miembros del gobierno saliente, encabezado por el primer ministro Idrissa Seck. En noviembre, miles de personas participaron en una marcha organizada en Dakar, la capital, para protestar contra la violencia política tras un brutal atentado perpetrado por desconocidos contra el dirigente de la oposición Talla Sylla.

En Casamancia se produjeron enfrentamientos esporádicos entre las fuerzas de seguridad y miembros armados del Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamancia (Mouvement des forces démocratiques de Casamance, MFDC), grupo armado de oposición que reivindicaba la independencia de la región. Las hostilidades estallaron a pesar de los acuerdos de paz firmados en 2001 por el gobierno y el MFDC. En octubre, tras la celebración de una conferencia interna del MFDC, su secretario general, Jean-Marie Biagui, declaró que la guerra había concluido. Sin embargo, algunos miembros de las facciones armadas del MFDC boicotearon la conferencia, tras lo que continuaron produciéndose ataques de presuntos miembros armados de la organización.

Homicidios y detenciones de civiles efectuados por el ejército

En enero, el ejército emprendió varias operaciones “de rastreo” contra el MFDC en la zona de Ziguinchor, principal ciudad de Casamancia. Los soldados detuvieron a unas 10 mujeres sospechosas de apoyar al MFDC en la región de Nyassia. Según informes, todas fueron puestas en libertad al cabo de unos días. Otros civiles detenidos por su presunta pertenencia al MFDC fueron torturados antes de ser liberados.
  • En febrero, el ejército mató a Sidi Diédhiou, campesino. Lo habían detenido mientras trabajaba en sus cultivos y conducido a una base militar cercana, al parecer porque había pasado parte de la noche fuera. Según informes, Sidi Diédhiou recibió un disparo en la espalda en presencia de otro detenido. Los soldados afirmaron que había intentado huir.

Abusos cometidos por el Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamancia

Presuntos miembros de uno de los brazos armados del MFDC llevaron a cabo varios ataques contra civiles, consistentes fundamentalmente en robos a personas que viajaban por carretera en Casamancia. Durante estos ataques, propinaron palizas a civiles desarmados y dispararon contra algunos de ellos al comprobar, según informes, que sus nombres no eran propios de la región.
  • En agosto, presuntos miembros armados del MFDC dieron el alto a seis vehículos cerca de Diegoune. Tras apoderarse de sus pertenencias, los atacantes comprobaron la identidad de los viajeros y mataron a dos de ellos —Serigne Sarr y Saliou Diop— que no tenían nombres propios de la región. Un tercer hombre, Aliou Mboup, resultó gravemente herido.

Amenazas contra la libertad de expresión

Los periodistas siguieron siendo víctimas de acoso e intimidación.
  • En marzo, agentes antidisturbios del Grupo Móvil de Intervención agredieron a dos mujeres periodistas, Fanta Badji y Mame Cira Konate, de la emisora comunitaria para mujeres Radio Manore FM, cuando informaban de una operación policial de desalojo de un asentamiento ilegal de Dakar.
  • En octubre, Sophie Malibeaux, corresponsal de Radio France Internationale, fue detenida y expulsada del país. La detuvieron en Casamancia cuando informaba de una reunión del MFDC en Ziguinchor. La policía la llevó a Dakar para interrogarla y la expulsó debido al modo presuntamente “tendencioso” en que había informado del debate político entablado en Casamancia.

Impunidad

Repercusión sobre las mujeres de Casamancia

A pesar del compromiso formal de las autoridades de investigar las violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado, no se tomó ninguna medida para emprender una investigación sobre las violaciones en gran escala cometidas por las fuerzas de seguridad en Casamancia durante la década anterior. Como resultado de esta impunidad y de la falta de resarcimiento, decenas de mujeres desconocían la suerte que habían corrido sus esposos, “desaparecidos” tras haber sido detenidos por las fuerzas de seguridad o secuestrados por presuntos miembros armados del MFDC, y pasaban grandes dificultades económicas. En diciembre, Amnistía Internacional presentó en Dakar un informe y una campaña dirigidos a poner de manifiesto la difícil situación de estas mujeres y de sus familias y a pedir justicia y resarcimiento para ellas.
  • Tras la “desaparición” de su esposo, detenido por las fuerzas de seguridad de Casamancia en agosto de 1999, la vida de Khady Bassène se tornó mucho más difícil. Al negarse las autoridades a reconocer la “desaparición”, no podía conseguir un certificado de defunción, requisito previo para obtener una pensión.

Ausencia de medidas para hacer comparecer ante la justicia a los responsables de violaciones de derechos humanos

El sistema de justicia siguió sin hacer rendir cuentas a los responsables de violaciones de derechos humanos.
  • En septiembre, un auxiliar de policía detenido en octubre de 2001 en relación con el homicidio de Balla Gaye fue absuelto por un tribunal militar a pesar de haber manifestado el fiscal que la investigación no había concluido.

Hissein Habré

La revocación en julio de una ley belga que permitía la persecución de dirigentes extranjeros por crímenes de guerra no afectó a la demanda interpuesta en Bélgica contra Hissein Habré, ex presidente de Chad, que vivía en Senegal. En 2001, el presidente Wade anunció su disposición a entregar a Hissein Habré para que fuera juzgado en un tercer país por violaciones graves de derechos humanos.

Extradición

En julio se extraditó a Mauritania al teniente Didi Ould M’Hamed, militar mauritano que se había refugiado en Senegal porque se sospechaba que había participado en un intento de golpe de Estado en su país. La extradición, recomendada por la Sala de Acusación del Tribunal de Apelación de Dakar y refrendada por el presidente Wade, constituyó un incumplimiento de las obligaciones internacionales contraídas por Senegal en materia de derechos humanos, según las cuales no se puede extraditar a una persona a un país donde corra peligro de ser torturada o sufrir otras violaciones graves de derechos humanos.

Visitas de Amnistía Internacional

Una delegación de Amnistía Internacional visitó Senegal en diciembre para reunirse con las autoridades y llevar a cabo investigaciones en materia de derechos humanos.




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